¿Qué es la Rentabilidad? Definición y Tipos

Cuando hablamos de rentabilidad nos referimos al indicador que nos permite obtener la información más relevante de nuestras inversiones. Una rentabilidad positiva de doble dígito nos indicará que vamos por el buen camino, mientras que una rentabilidad positiva sostenida a lo largo de varios años nos indicará que algo estamos haciendo mal en nuestras inversiones.

Para poder entender mejor los tipos de rentabilidad que existen y cómo debemos interpretar su resultado, puedes seguir leyendo este artículo y poner tus preguntas en los comentarios en el caso que te haya surgido cualquier duda.

Definición de rentabilidad

La rentabilidad son los beneficios que se obtienen de una inversión. Se utiliza como indicador para analizar el comportamiento de una inversión, y puede mostrarse en absoluto (cantidad de beneficios obtenidos en $) o en formato relativo (%) (porcentaje de beneficios respecto a la cantidad invertida).

La rentabilidad financiera (RF)

La rentabilidad financiera es el beneficio que obtienen los socios de una empresa por haber invertido en el proyecto. El beneficio que obtendrá cada uno de los socios será proporcional al porcentaje de acciones que dispongan de la compañía.

Esta rentabilidad muestra la capacidad de la empresa para generar ingresos con sus fondos. Esta información resulta de gran utilidad para los accionistas, los cuales pueden comparar este indicador con los de la competencia para analizar opciones de inversión dentro de un mismo sector.

El ratio que se utiliza para calcular la rentabilidad es el ROE (Return on Equity), el cual mide la relación entre el beneficio neto y el patrimonio neto.

Hay tres formas de aumentar la rentabilidad financiera:

  • Incrementar el margen de beneficio
  • Aumentar las ventas manteniendo el margen
  • Endeudarse más.

La rentabilidad económica (RE)

La rentabilidad económica es el beneficio promedio de la empresa en relación a las inversiones realizadas. Su representación es en porcentaje (%) y nos permite comparar el resultado que hemos obtenido a nivel empresarial con las inversiones realizadas para alcanzar ese resultado, es decir, obtenemos el EBITDA.

Ejemplo:

Una empresa obtiene los siguientes resultados en el cierre del año anterior:

  • Ingresos totales: 850.000€ 
  • Gastos totales: 310.000€
  • Activo corriente: 470.000€
  • Activo no corriente: 610.000€

Con estos datos, ya podemos calcular la rentabilidad económica de esta empresa

BAII = Ingresos totales – Gastos totales = 830.000€ – 310.000€ = 520.000€

Activo Total = Activo no corriente + Activo corriente = 470.000€ + 610.000€ = 1.080.000€

rentabilidad

Tal y como observamos, la rentabilidad económica del ejemplo nos indica que por cada 100€ que ha invertido la empresa ha obtenido un beneficio antes de intereses e impuestos de 48,1€.

Diferencias entre la rentabilidad financiera y la rentabilidad económica

La rentabilidad económica utiliza todos los activos que han generado rentabilidad, mientras que la rentabilidad financiera utiliza la cantidad de recursos propios utilizados. Por lo tanto, en el momento de calcular la rentabilidad financiera tendremos que excluir las deudas de la empresa.

 

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