¿Qué es el Apalancamiento en Bolsa? Definición, Tipos y Caso Práctico

Cuando utilizamos el término ‘’apalancamiento’’, algunas personas pueden pensar que estamos cometiendo un acto vandálico para robar el coche de nuestro vecino forzando la puerta con una barra de hierro, pero no se trata exactamente de eso.

El apalancamiento, también conocido como endeudamiento, es una herramienta utilizada tanto por las empresas como por las personas y las familias para poder comprar algún bien o servicio sin disponer de la totalidad del capital que necesitarían.

En el siguiente artículo resolveremos tus preguntas y te daremos todo tipo de detalles sobre este concepto.

Definición

El apalancamiento en bolsa es una herramienta que permite multiplicar el capital con el que se opera en en los mercados financieros. Se trata de un multiplicador del riesgo de las operaciones, a través del cual se pueden obtener grandes rentabilidades o grandes pérdidas.

El origen del concepto ‘’apalancamiento’’ lo encontramos en la palabra ‘’apalancar’’ la cual se refiere al uso de una palanca para mover algo. En su uso financiero, la palanca sirve para incrementar el beneficio potencial de una inversión mediante el uso de la deuda que nos proporcione otra empresa (en este caso el broker) para financiar la operativa.

Tipos de apalancamiento

A continuación vamos a analizar los diferentes tipos de apalancamiento que existen.

Apalancamiento financiero.

En el apalancamiento financiero se utiliza la deuda con el objetivo de incrementar el volumen de la inversión que se vaya a realizar. En este tipo de apalancamiento es importante diferenciar el capital propio y del crédito o endeudamiento que se vaya a utilizar.

El capital propio es el dinero que tiene la empresa o la persona física para invertir. Por otro lado, el crédito o endeudamiento es el capital que se pedirá a terceros para poder apalancar la inversión, a cambio de una comisión.

Apalancamiento operativo.

En el apalancamiento operativo se utilizan los costes fijos de una empresa para incrementar el rendimiento por cada unidad de venta. La fórmula que mejor define el apalancamiento operativo es la relación entre los costes fijos y los costes variables utilizados para la producción de bienes y servicios.

Diferencias entre apalancamiento financiero y operativo

La mejor manera para que queden claras las diferencias entre el apalancamiento financiero y operativo es hacerlo mediante ejemplos. La definición a nivel conceptual está clara, vamos a ver las diferencias a nivel práctico.

Cuando una empresa usa el apalancamiento para invertir su capital en nuevas máquinas más eficientes, tecnología para mejorar los productos o I+D para crear productos que hasta ahora no existían, decimos que la empresa está usando el apalancamiento operativo.

Cuando una empresa se endeuda con una entidad financiera para expandir su negocio a nivel internacional, o bien cuando una persona pide prestado a su broker para invertir en bolsa con un capital mayor a su capital propio, en ambos casos se está usando el apalancamiento financiero.

¿Cuándo conviene utilizar el apalancamiento?

Será conveniente usar el apalancamiento cuando los intereses de la inversión sean superiores a los intereses de la deuda.

Tan ‘’fácil’’ como eso. La dificultad está en conocer a priori la rentabilidad de la inversión que vas a realizar.

Ejemplo:

Si el banco nos concede un préstamo a un tipo de interés del 3% y con nuestra inversión vamos a obtener un 7,5% de rentabilidad, conviene utilizar el apalancamiento.

El indicador es el siguiente: Intereses de la inversión (%) > Intereses de la deuda (%).

Apalancamiento en la inversión (caso práctico)

Si invertimos en bolsa con un capital propio de 10.000€ y al cabo de un año conseguimos una rentabilidad del 20%, obtendremos un beneficio antes de impuestos de 2.000€.

¿Pero… Qué ocurre si usamos el apalancamiento?

Si utilizamos un apalancamiento de 1:5 mediante la compra de CFDs, obtendremos de nuestros 10.000€ iniciales, un capital de 50.000€. Gracias al apalancamiento incrementamos la rentabilidad potencial de nuestras inversiones.

Para ver el impacto del apalancamiento, vamos a plantear un caso práctico como el anterior pero aplicando la variable del apalancamiento 1:5.

Si invertimos en bolsa 50.000€, de los cuales 40.000€ nos los ha prestado el broker, y al cabo de un año conseguimos una rentabilidad del 20%, obtendremos un beneficio antes de comisiones e impuestos de 10.000€

  • Resultado sin apalancamiento: 2.000€
  • Resultado con apalancamiento: 10.000€

Gracias al apalancamiento conseguimos pasar de una rentabilidad del 20% a una rentabilidad del 100% anual. Con un capital de 10.000€ se ha obtenido un beneficio antes de comisiones e impuestos de 10.000€.

Riesgos del apalancamiento

El apalancamiento nos puede proporcionar rentabilidades extraordinarias, con las que también estaremos asumiendo un riesgo extraordinario.

Como hemos comentado, el apalancamiento es un multiplicador del riesgo y sólo es recomendable usarlo si se tiene un conocimiento muy amplio sobre esta herramienta.

Siguiendo con el caso práctico anterior, donde hemos analizado una situación que acaba en ‘’final feliz’’, en este apartado describiremos lo que en términos estadísticos suele ser más habitual, ‘’el final trágico’’.

Si invertimos en bolsa 50.000€, de los cuales 40.000€ nos los ha prestado el broker y 10.000€ es capital propio, y al cabo de un año obtenemos un rendimiento negativo del 20%, obtendremos unas pérdidas de 10.000€.

Sí, has leído bien! Si usamos un apalancamiento 1:5 podemos doblar nuestra cuenta en un año… O perderlo todo!

 

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